Tuesday, July 31, 2012

Martes 31 de Julio 2012

Mamá:

Estos días que he estado contigo he sido testigo del amor que tu y tus hermanas sienten mutuamente. Ver su constante preocupación por tu bienestar y el impacto que su simple presencia tiene sobre tu ánimo ha sido revelatorio para mí.
Me las imagino de niñas, jugando a la ronda en el desierto con zapatos empolvados y cintas en el pelo. Me las imagino corriendo alrededor de la casa, riéndose entre secretos. 
Debieron haber sido una alegría y satisfacción muy grandes para Clotilde y José Lino.

Tú eres la menor y por derecho, la regalona. Haz ejercido y aún ejerces ese derecho con maestría. Yo también soy la menor, pero tengo hermanos y eso de regalona no me ha resultado mucho. 

A ti siempre te ha preocupado que nosotros como hermanos seamos unidos y nos comuniquemos regularmente. Ahora comprendo mejor esa preocupación, porque tú quieres que nosotros podamos disfrutar de ese amor de hermanos que tú has disfrutado toda tu vida.

Me diste muy buenos hermanos, y quiero que sepas que los lazos que nos unen son fuertes porque esos lazos a la vez nos unen a tí. Ellos son quienes entienden cómo la vida me hizo quien soy ahora, quienes comparten conmigo lo mas intrínsico de cada ser. Me siento muy bendecida de tenerlos a los dos. Los quiero y admiro mucho.

Me enternece el pensar en Ricardo acariciando suavemente tu pelo para que estés tranquila y puedas dormir. Me da nostalgia recordar a David cantándome canciones en el auto mientras me lleva al aeropuerto después de una de mis visitas, porque sabe que me voy con mucha pena.

Tú nos hiciste hermanos y ahora te vas. Cuando ya no estés yo me voy a sentir triste y a la deriva. Ellos son quienes me van a rescatar y recordar de todo lo bueno que nos ensenaste y de lo bendecidos que hemos sido de tenerte como mamá. 


Yo ahora estoy criando a cuatro niñas que espero puedan aprender de ese amor de hermana y atesorarlo para el resto de sus vidas. Así podrán rescatar y alentar a la que se sienta con pena o a la deriva, elevarse mutuamente, juntas recordar quiénes son y entregarse todo el apoyo necesario, especialmente cuando yo ya no esté.

Te quiero mucho mamá. Quisiera poder quitar tu sufrimiento y devolverte esos tiempos de niña, jugando con tus hermanas libre de preocupaciones y con todas las promesas del futuro por delante.  Quisiera poder tirar tus miedos por la ventana y refrescar tu pieza de aire nuevo, lleno de satisfacción por tu vida y tus logros.


Pamela.


Sunday, July 22, 2012

Sábado, 21 de Julio 2012

Mamá:

Ayer llegamos a casa después de un largo viaje de vuelta. Las vacaciones fueron muy buenas; además de conocer lugares nuevos, pudimos volver a otros lugares que hace varios años nos habían dejado con ganas de más.
El clima en Oregon estuvo nublado y fresco pero nunca con frío, y el sol salía de vez en cuando para recordarnos que era verano. Ahora llegamos al calor insolente de Utah, con un brillo que encandila los ojos.

Hoy he estado preparando mi viaje a Chile. Estoy feliz de poder ir de nuevo y verte, pero las transiciones de la ida y la vuelta se me hacen difíciles. Cuando me voy, me preocupa dejar a las niñas y pienso en todas las cosas que hay que hacer. Cuando llego a tu casa se me olvidan las preocupaciones y vuelvo a ser de 16. Después me preocupa dejarte y tener que volver, y la tristeza de no estar allá se demora en hacerse a un lado. Te cuento esto no para que te preocupes, sino para compartir este proceso contigo, ya que es la naturaleza de la bestia a la que estamos enfrentadas. Así es como se han dado las cosas y como nos toca enfrentar este momento en la vida. Si pudiera, cambiaría las circunstancias sin pensarlo ni un segundo, pero enfrentada ante la realidad, lo que me queda es buscar los factores positivos del asunto.

Lo mejor ha sido el hecho de poder viajar a Chile tan seguido. Y Skype! Las bendiciones que ha traído la tecnología son inmensas, inimaginadas hace solo unos pocos años atrás.

En el libro Peter Pan, escrito por James M. Barrie, Peter Pan le enseña a los niños Darling (Wendy, John y Michael) lo que deben hacer para poder volar como él. El truco está en pensar pensamientos placenteros y maravillosos, coplados con polvo de hadas, por supuesto.

De vez en cuando le pregunto a las niñas, o a quien esté conversando conmigo, si estuvieran con Peter Pan: ¿Cuáles serían sus pensamientos placenteros y maravillosos?

Yo creo que los míos cambiarían según el momento, pero hay algunos que pienso serían algo más permanente, como el momento de silencio cuando beso la mejilla de una niña dormida. O cuando despierto sintiendo toda la emoción de un sueño feliz. O el sonido de pies diminutos corriendo por el pasillo. O la brisa de mar recordándome cómo se siente la paz. O la melodía de una canción favorita. O un viaje a un lugar desconocido. O un momento compartido con familia.

La verdad es que cuando uno se pone a buscar en los archivos de la memoria, los pensamientos placenteros y maravillosos son abundantes, aunque no siempre obvios. Por eso a veces me gusta preguntar, porque esa pregunta desencadena la búsqueda de cosas buenas y nos hace olvidar las dificultades, aunque sea por un momento.

¿Cuáles serían tus pensamientos placenteros y maravillosos?

Aquí va otro: Este martes nos vemos! Un abrazo,
Pamela.



Wednesday, July 18, 2012

Martes, 17 de Julio 2012

Mamá:

Estamos de viaje disfrutando la belleza de estos lugares, contentos de poder romper la rutina y pasar estos días juntos en un ambiente distinto.

Pero cada minuto pienso en ti.  Sé que anoche no estuviste bien y que la condición de tus pulmones es delicada. Me apena mucho no estar contigo estos días. Ha sido tan difícil no poder estar a tu lado constantemente para cuidarte y acompañarte, y más aún, ha sido imposible calcular con seguridad cuando sería el mejor momento para viajar y poder verte de nuevo.

La verdad es que tú estabas más determinada que nosotros mismos en que este viaje que habíamos planeado se llevara a cabo. Las semanas anteriores al viaje me preguntabas si ya estábamos listos para partir, y yo te recordaba cada vez que el viaje no iba a ser hasta mediados de julio. Ahora me pregunto si te apuraba que saliéramos para poder volver pronto y yo pudiera ir a verte.
Espero que al insistir en que trajéramos a las niñas a la playa también hayas determinado esperarme. Tengo mucho miedo de no alcanzar a hablar contigo de nuevo, y como buena mamá que eres, espero que me des en gusto y me regales más días.

Hoy después de conversar con Ricardo, me puse a hacer planes para mi viaje a Santiago, preguntándome con cada opción si voy a llegar a tiempo. Entonces se me vino a la mente el nacimiento de Sara y luego el de todas mis hijitas.

Te acuerdas cuando nació Sara? Una semana atrasada y sin señales de llegada, al final terminó siendo cesárea de urgencia.

Sofía al contrario, aunque también fue cesárea de último minuto, llegó tres semanas adelantada.

Victoria y Joanna tuvieron su llegada más planificada que las otras dos, pero llegaron a su debido tiempo.

Una mujer embarazada, especialmente al aproximarse el final de los nueve meses, siente un deseo enorme de que pronto llegue el fin de tanta espera. Una mamá cuenta con expectativa y ansiedad los días que faltan para por fin tener al nuevo milagro en brazos, y hasta desea que tal vez eso suceda un poco antes de lo esperado.

¿Cómo te sentiste tú al anticipar la llegada de tus hijitos? ¿Se te hacían los días eternos? ¿Contabas los días y las horas?

Se me ocurre que cada uno llega a este mundo en el momento debido y exacto en que debe llegar.

Tú, cuando naciste y Clotilde te recibió en sus brazos, llegaste en el momento exacto en que debías llegar.

Yo, cuando nací y tú me recibiste en tus brazos (feliz de por fin tener una niña tan perfecta),  también llegué en el momento justo en que debí llegar.

Sara, Sofía, Victoria, Joanna, las cuatro llegaron ni un día antes ni un día después de lo que debieron llegar, a pesar de las complicaciones que algunas de las princesas presentaron. Y cuando por fin llegaron, el mundo no podía ser más perfecto, porque esas bebitas estaban por fin conmigo.

Se me ocurre que así será cuando dejemos este mundo también. No va a suceder hasta el momento preciso en que debe suceder. Pienso en eso y siento un poco de paz.

Espero y le pido a Dios que me dé más días contigo, pero sé que tú no te vas a despedir de tu cuerpo ni vas a dejar este mundo atrás hasta que se cumpla el tiempo debido. Y cuando lo hagas y ya te desprendas de lo que te sujeta aquí, vas a tener muchas personas amadas recibiéndote al otro lado, que han estado contando los días para tu llegada con expectativa y ansiedad. Te van a recibir en sus brazos y ese mundo no va a poder ser más perfecto porque tú vas a estar allá. Juntos van a emprender nuevos proyectos y tú vas a estar feliz de verlos, y vas a tener la ventaja de que también podrás vernos a nosotros.

Pero por ahora, espérame mamita que ya voy a verte. Espérame.

Pamela.




Saturday, July 14, 2012

Viernes, 13 de Julio 2012

Mamá:
Hoy viajamos todo el día y llegamos sin problemas a Seattle. Las niñas se portaron súper bien considerando lo largo del viaje. No hicimos muchas paradas, y una sola fue larga para almorzar en un parque en Baker City, Oregon. Ahí también aprovechamos de estirar bien las piernas y las niñas jugaron un rato. Llegando al hotel las 4 susodichas quisieron ir a la piscina y luego comimos en la habitación. Ellas ahora duermen.
Estamos todos cansados pero felices de estar aquí. Mañana nos espera un día de paseo y aventuras; espero que las aventuras resulten ser todas buenas y que no se pierda nadie, especialmente una cierta niña de 3 años que piensa que se manda sola.

Me gusta viajar, salir del lugar de siempre y de la rutina diaria para explorar lugares y paisajes nuevos. Me parece que al exponernos a lugares diferentes, la manera en que percibimos lo que usualmente nos rodea cambia mucho. También cambia cómo nos relacionamos con otras personas y el orden de prioridad de las cosas que queremos lograr.
Todavía me falta mucho por conocer y mucho más por mostrar a las niñas.

De todos los viajes que tú has hecho, el que más se destaca en mi mente es el que hiciste en tren desde Iquique hasta Santiago para ir a la universidad. De partida, el viaje es larguísimo y a eso hay que sumarle que el tren no era para nada cómodo ni rápido. Me gusta imaginarme la emoción de ese viaje. Te despediste de la ciudad donde viviste tus años de adolescente para ir a un lugar completamente nuevo,  dejando a tu mamá y hermanas con quien habías compartido tantos años de cambios, complicidad y compañía. Me suena algo conocido...
¿Qué se te pasaba por la mente? ¿Qué esperanza tenías? ¿Se cumplieron todas tus expectativas?

Si pudieras viajar ahora a un lugar donde nunca has ido, ¿dónde irías?

Mañana te seguiré contando de nuestras andanzas por estos lados. Estamos siempre pensando y orando por ti. Es mi mayor deseo que estés cómoda y tranquila y que pronto podamos vernos.
Un abrazo,
Pamela.




Thursday, July 12, 2012

Miércoles, 11 de Julio 2012

Mamá:

Hoy fue un día de esos en que sabía que tenía mucho que hacer pero no tenía ganas de hacer nada. Así que terminé haciendo lo mínimo. Siempre me pasa lo mismo cuando algo se aproxima. Un viaje, una visita, algún evento especial. Los días anteriores me muevo como en cámara lenta y mi mente es un torbellino de ideas de las cosas que debería estar preparando, pero con tan solo imaginarmelo me canso. Hasta cuando ya no es posible esperar más y me da toda la energía de un sopetón y apurada hago en un día lo que no hice en una semana.
Mañana es el último día antes del viaje así que voy a andar corriendo preparando todo. Las niñas están tan entusiasmadas. Victoria no hace más que hacer preguntas. Sara se ha dedicado a preparar actividades para todas las hermanas para entretenerse en el auto. Sofía espera con anticipación pero sin decir mucho. Joanna no tiene idea de lo que se viene; eso de ser la más chica... no sabré yo.

Te acuerdas de las vacaciones de verano de esos tiempos cuando yo estaba chica? Para mí siempre significaron una cosa: Angol.
Las tardes calurosas en la casa de los abuelos mientras todos dormían siesta después de un almuerzo de cazuela y humitas. La colección de Reader's Digest del abuelo Manuel fue siempre mi tabla de salvación, porque ni televisión se podía ver. El delicioso aroma de las plantas de tomate. El trecho que caminaba entre las hileras de choclo que entonces me parecían interminables para llegar al refugio de los sauces a orillas del río. La conversación del agua al pasar prometiendo compañía y alivio del calor. Las lentísimas caminatas por la plaza de armas a la hora del fresco con la promesa de un helado o un cono de papas fritas. El olor inequívoco del cuero que usaba el abuelo para hacer zapatos.

Son recuerdos que permanecen con el tiempo. Espero que este y cada viaje también formen buenos recuerdos en las memorias de las niñas.
¿Cómo fueron tus veranos de niñez? ¿Qué recuerdos han perdurado?


Te estaré recordando durante este viaje, esperando que te sientas mejor.
Pamela.





Wednesday, July 11, 2012

Mártes, 10 de Julio 2012

Mamá:

Hoy recibí un mensaje de tu amiga Carmen C. donde me cuenta del cariño y admiración que te tiene; de su preocupación por tu bienestar y de cuánto piensa en ti. Lo que ella me cuenta es muy parecido a lo que muchas de tus amigas han compartido conmigo últimamente.
¿Sabes tú en verdad cuánto te quieren tus amigas? ¿Sabes cuánto has influido en sus vidas con tu energía, cariño, conocimientos y alegría? ¿Sientes su amor?

De niña yo sentía que tú eras alguien especial, siempre tan involucrada con las actividades de la iglesia, siempre satisfaciendo las carencias de quienes más lo necesitaban, siempre líder. Como niña lo sentía pero no entendí cuán especial eres hasta que a mí me tocó empezar a involucrarme y ser líder como tú.
Veía que todos te apreciaban mucho y que tú eras un centro gravitacional para muchas personas, pero no entendí por qué hasta ahora que puedo ver como has impactado las vidas de esas personas y de tan variadas formas.

Pocas personas logran el cariño de tanta gente y formar ese tipo de lazos. Tú lo has logrado de forma admirable.

Yo ahora vivo en un lugar que está lejos de ser mi favorito, y siempre pienso que cuando llegue el momento de irme no muchas personas me van a extrañar y yo tampoco voy a extrañar mucho. Quisiera algún día ser como tú: rodeada de amistades genuinas que quieren ayudarte en lo que sea porque es eso lo que tú haces por ellas, que te aprecian y quieren estar cerca tuyo porque tú les alegras la vida y las inspiras a ser más, que te extrañan cuando no estás y tu las extrañas a la vez.

¿Sabes que has tenido ese mismo tipo de influencia sobre miembros de tu familia? Tu mamá, tus hermanas, sobrinas/os, todos te consideran una parte importante de sus vidas, porque has abierto las puertas de tu casa y tu corazón, y has ofrecido todo.

¿Sabes que has tenido esa influencia sobre tus hijos? Pero si Ricardo puede hasta coser!
Yo sé que uno es muy dura consigo misma cuando se trata de ser mamá, pero debes saber que todo lo  que hemos logrado los tres ha sido gracias a tu amor, enseñanzas, ejemplo de trabajo y perseverancia.
Porque tú nos has mostrado de lo que eres capaz, yo se que yo también soy capaz de muchas cosas aunque sean difíciles.
Siempre recuerdo tu consejo que muchas veces me diste más bien como una orden: "Si hay un problema, lo que hay que hacer es buscar la solución!" Cuando lo pienso me vienen dos cosas: una sonrisa y ganas de solucionar el problema.

¿Sabes que esa misma influencia la has tenido sobre tus nietos? Sí, algunos están lejos, pero todos han tenido la bendición de conocer tu alegría y de sentir tu amor de abuela. Eso lo van a llevar por siempre con ellos y lo van a entregar a las generaciones futuras de nuestra familia.

Espero que puedas sentir el amor, gratitud y admiración de todos nosotros y que puedas recibirlos con las puertas abiertas de par en par. Porque lo mereces. ¡Porque eres ídola!

Un abrazo,

Pamela



Monday, July 9, 2012

Lunes, 9 de Julio 2012

Mamá:
Joanna se cortó el pelo el sábado por la noche cuando Damon y yo habíamos salido a comprar. Sara estaba a cargo y la había mandado a lavarse las manos. Ante tal oportunidad Joanna le pidió "privacidad" en el baño mientras con habilidad de delincuente escondía un par de tijeras.
Pasaron varios minutos y Sara comenzó a sospechar algún crimen. Esta es la evidencia:





¡Esta niña me va a sacar canas verdes!  Pero no te parece que mal no quedó? Yo le arreglé el corte un poco pero la verdad es que quedé impresionada con lo que hizo. Lo peor es que ahora todos le dicen que está muy linda y ella esta convencida que su idea fue fantástica. Yo me tenía que aguantar la risa mientras le decía que no lo hiciera nunca más.

Ya te conté pero te cuento de nuevo que estoy aprendiendo a tocar piano. Hay una hermana nueva en el barrio que toca el órgano en la sacramental y el piano en la sociedad de socorro. Un día, sin razón alguna sentí muchas ganas de aprender a tocar piano, y me vino la impresión de pedirle a ella (se llama Marilyn) que me ayudara. Ella aceptó hacerlo y gratis, con la expectativa que de a poco yo tocara el piano en la sociedad de socorro para aliviarla a ella. Me ha ido muy bien y lo estoy disfrutando mucho, estoy aprendiendo lo que ella me muestra y también otra música que he ido encontrando.

La música me ha ayudado mucho a tener  buen ánimo y a superar el stress. Cada persona tiene algo que le llega al alma y la calma, que le renueva la energía. La música ha sido eso para mí últimamente. Hacía mucho tiempo que la había dejado de lado y ahora estoy feliz de haberme reencontrado con ella.
Qué es lo que a ti te alegra el alma y te hace sentir llena de satisfacción? Qué te gustaría hacer el día entero sin importarte cuántas veces te equivocas? Durante esos años cuando estábamos chicos y los días a veces eran largos y abrumadores, que te ayudaba a descargarte?
Para mí hay días en que no puedo esperar poder sentarme al piano o grabar una canción.

También me gusta hacer cosas, proyectos que me dan una prueba visual de lo mis habilidades. Dieter F. Uchtdorf dijo una vez que como hijas de un creador divino hemos heredado su creatividad. Al desarrollarla y expresarla estamos desarrollando y expresando nuestra propia divinidad.

Bueno, me voy ahora porque es hora de "crear" la comida. ¡La historia sin fin!
Un beso,
Pamela.


Carta Primera

Mamá:

Te escribo estas cartas para hacerle algo de trampa al tiempo y a la distancia. Ambos indómitos, hacen que la vida pase casi sin uno darse de cuenta.
El tiempo pasa despiadado, un minuto, una hora, un día a la vez, haciéndole a  uno creer que siempre va a haber más. Y mientras ese tiempo pasa, uno deja que la distancia deje de ser una molestia, algo así como una piedra en el zapato a la que el pie termina por acostumbrarse.
Hasta que llega un momento en que la vida avisa que el tiempo tiene ahora un plazo determinado. Entonces el peso de todos esos días vividos a la distancia se desploma en la espalda de lo que no fue.
Cómo sacudirse ese peso de la espalda? No sé, pero es ahí donde intento hacer trampa. Porque el tiempo no vuelve atrás y la distancia sigue inmutable, como un insulto ante la añoranza por la cercanía.
Espero poder contarte en estas cartas, los acontecimientos que dan forma a la vida diaria por estas tierras ajenas y los sentimientos de estos días.

Tu cáncer llegó portando consigo un aviso de que debíamos tomarnos las cosas con más consciencia. Para mí ha sido un llamado a la reflexión. Qué es lo que tu cáncer te está avisando a ti?
A mí me ha dicho que hay que vivir la vida con sabiduría, sin apuros y sin dejarse llevar por circunstancias, sino vivir la vida a propósito y con propósito. 
En retrospectiva hay algunas cosas que cambiaría, pero también estoy muy satisfecha con muchos de mis logros y agradecida por tantas bendiciones.
Estos últimos meses la distancia me ha mostrado su aguijón y esa es una de las cosas que con gusto cambiaría, pero me siento impotente ante un monstruo de tal magnitud que yo misma impuse. Gracias le doy a los avances de estos días que ayudan a aminorar la separación física.

Gordon B. Hinckley dijo una vez que la vida es como un viaje en tren. La mayoría del paisaje es monótono y el camino está lleno de curvas y saltos incómodos. Pero de vez en cuando se pasa por paisajes hermosos que alegran el viaje y rompen la monotonía; esos son los momentos que marcan nuestras vidas, la hacen placentera y nos dan valor para seguir el viaje.
Cuáles han sido tus paisajes favoritos? cuáles han sido tus momentos bellos que te llenaron de ganas de seguir viviendo? 

Tanto en qué pensar y recuerdos que desenterrar sin, por supuesto, dejar de mirar hacia adelante y disfrutar lo que nos ofrece el presente. 

Te quiero mucho mamá. Quisiera poder estar contigo. Ya pronto podré ir a verte, pero por ahora te escribo cartas. 

Pamela.