Saturday, September 1, 2012

Sábado, 1 de Septiembre 2012


Mamá:

Hoy se cumple una semana desde que llegué de vuelta a mi casa. Pensé que al llegar colapsaría y me convertiría en un desastre humano, pero no ha sido así, por lo menos hasta ahora.
Estudiosos han descrito etapas que se desarrollan al vivir un duelo (el modelo de Kübler-Ross es el más conocido):

1. Negación y Aislamiento
2. Ira
3. Negociación
4. Depresión 
5. Aceptación

Claro, las emociones son todas muy personales y nadie puede predecir con precisión como uno va a vivir la pena de perder a alguien. Y para ser fiel a mi personalidad, nadie me va a decir cómo debo sentirme ni cuando,  aunque la verdad es que ni yo sé qué esperar de un día a otro.

Yo comencé a vivir el duelo desde que supe de tu diagnostico. Lo primero para mí fue la negociación, luego la ira. Ahora paso por una mezcla de todo, aunque en general me he mantenido en calma pero con momentos de mucha pena. Mi organismo ha respondido con cansancio y muchísimo sueño, hoy me sentí hasta débil; si no fuera por las niñas no me movería de la cama. 

Al despertar, insulto al día por su impertinencia e insolencia al esperar que me levante y siga funcionando. Cuando llega la noche se me hace difícil renunciar al día y dormir. Me he sentido así desde la mañana después de tu muerte, sorprendida que la vida continuara cuando el mundo entero debería detenerse por un muy largo tiempo. Quisiera poder esconderme entre sábanas, pero supongo que tener razones importantes que me hagan levantarme cada día es una bendición. 

A veces todo me parece un mal sueño. Mi mundo ha cambiado tanto y ahora se ha abierto a un concepto más concreto de la dimensión que no puedo ver, haciéndome sentir como perdida en una vastedad desconocida. Yo sé que vivíamos lejos, pero la vida diaria ya no es la misma sabiendo que no estás.

Para terminar en una nota más positiva, te cuento que hoy salió un arcoiris hermoso. El cielo se vistió de colores por unos minutos que me parecieron dedicados exclusivamente a mí. Gracias por el saludo. Gracias por recordarme que me cuidas de cerca y que vas a ser para siempre mi madre. Te quiero mucho. Ahora y siempre.

Pamela.

No comments:

Post a Comment